
Apostillas y opiniones
miércoles 11 de enero de 2012
Los enamoramientos Javier Marías

miércoles 12 de octubre de 2011
DEMASIADA FELICIDAD ALICE MUNRO
Dimensiones está muy bien. La peripecia para llegar al título es muy original. La violencia de género vista desde otro punto de vista, como una paranoia, no como lacra social, aunque ese sea el final. La protagonista visita a su marido encerrado en la cárcel por matar a sus tres hijos, pero se los devuelve en otra dimensión. La ausencia es la protagonista, al eludir los hechos crueles le da una “dimensión” más dramática.domingo 18 de septiembre de 2011
WARLOCK DE OACLEY HALL
El país
Beat Generation for a Lost Summer


El estilo es bastante seco, apenas unas líneas de lirismo de vez en cuando. No hay un interés de estilo más allá de buscar una comunicación directa, de llegar a un público estándar. La novela se escribió en 22 días, no hay una labor de pulido ni en el argumento ni en el estilo. Ignoro cómo puede averiguarse si la novela influyó en los escritores que no pertenecieron a la llamada “Generación beat”, mi opinión es que no es un libro que abra ninguna puerta desde el punto de vista literario. Explica muy bien un estado de ánimo, un momento histórico en las carreteras de americanas, pero ni es un reflejo de la vida americana del momento, ni representa las inquietudes juveniles, sino que forma parte de un mosaico complejo. Escritores como Faulkner, Hemingway, Salinger, por citar algunos, ejercieron un liderazgo mayor, abrieron puertas a nuevas formas de novela. Es verdad que la conjunción de las referencias musicales, la frescura del vocabulario y la mirada radical de los protagonistas pudieron dar lugar a una nueva forma de novelar. De ahí a afirmar que es uno de los libros más influyentes de la mitad del siglo, me parece una absoluta estupidez. ¿Fue precursor Kerouac del movimiento hippy? ¿Alumbró parte de su ideología? Tuvo su importancia, desde luego. Fueron personajes que removieron los ambientes literarios de su tiempo, que entre todos, me refiero al grupo denominado “Beat Generation”, sí componen un panorama de interés. Y tiene el mérito de hablar de drogas y sexo saliéndose de los cauces habituales de tabúes y eufemismos.
sábado 16 de julio de 2011
Todos los hermosos caballos Cormac McCarthy

miércoles 22 de junio de 2011
SOLAR Ian McEwan

En mi opinión, la novela crece según van pasando las páginas. Si bien el ritmo es correcto. "El McEwan de Solar es ingenioso, lúcido, irónico, divertido sin perder un ápice de profundidad, moralista sin caer en moralinas, y con una capacidad envidiable para conducir siempre al lector al terreno que le resulte más favorable. No es pequeño mérito, además, construir una novela de algo más de 350 páginas sobre un personaje tan mezquino y con frecuencia tan detestable como su protagonista, el físico teórico Michael Beard, a quien el narrador describe en la primera página como “uno de esos hombres vagamente anodinos, a menudo calvos, bajos, gordos, inteligentes, que inexplicablemente atraían a determinadas mujeres hermosas”, y un par de líneas más adelante como “un hombre de mentalidad estrecha, anhedónico, monotemático, afligido” (p. 13)." Dice el comentario del blog La bitácora del tigre y lo cito porque suscribo cada una de sus palabras.
El personaje es detestable, su elección ante la muerte de su colaborador no permite titubeos. A partir de ahí, si había algún lector que no había percibido a un ser tan rastrero, descubre un personaje absolutamente inmoral. Cabe plantearse si la trama es o no acorde al personaje, pero da la impresión de que McEwan elige esta dicotomía, personaje-trama, bajo parámetros literarios, para presentar un tema relativamente poco literario como es la investigación fotovoltaica. El personaje es muy literario, muy humano por sus imperfecciones, algo canalla y casi se espera un juicio sumatorio al final, que no aparece porque el escritor deja eso para los lectores en un alarde de osadía que me parece estupendo. El episodio del oso que le ataca en el Ártico es el primero del que logra sobrevivir por los pelos, y eso será la tónica de su vida, jugando en el límite de lo irónico, lo verosímil y lo moralmente admitido.
Al tema principal, el aprovechamiento de la energía solar, se añaden otros secundarios, como las bajas pasiones de la ciencia, reflejadas en las venganzas y ajuste de cuentas, cierto malestar con el momento político internacional, Blair y Bush no salen bien parados, mejor Obama, el modo de vida americano. Puede criticarse este exceso o dispersión, en algún momento retarda la acción la explicación científica, sin que yo pueda valorar la necesidad de la misma o la documentación que la sustenta, no es un problema para mí, pero ha agradecido algunas aclaraciones.
McEwan escribe una novela interesante, lúcida y desenvuelta. Vuelve a tejer en un paño árido una comedia espléndida, contribuyendo a plantear temas científicos para reflexión general, para todos aquellos que no tenemos una idea bien asentada de las controversias actuales tan manidas en los periódicos. Yo creo que es una novela diferente y eso en estos días se agradece, que te saquen de tu mundo y que te abran nuevos caminos.
Muy recomendable.
lunes 23 de mayo de 2011
El tiempo entre costuras María Dueñas


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