lunes, 30 de agosto de 2010

Agosto en la escuela

La niña inconstante de G. Cabrera Infante
Novelita ligera y con humorsobre un encuentro amoroso que hizo perder la cabeza al protagonista. Se desarrolla en la Habana de los años 50.
En mi opinión es una historieta sin ninguna profundidad ni sentido literario, acumulación de citas y referencias literarias, no me ha gustado mucho. un entretenimiento para la playa que sólo duró un par de tardes. Si quiso hacer una lolita habanera, se quedó corto, quizá debió haber escrito sólo un relato de 20 páginas. Si le quitas los juegos verbales, las citas literarias y las correcciones que continuamente hace el narrador, te quedas con esas páginas.






El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas de Haruki Murakami

Novela desconcertante, muy divertida, que se divide en las dos partes de las que habla el título. Es un intento de recrear un hipotético mundo después del mundo. Se trata de abrir caminos para la novela, retorcer el cuello del cisne.
Murakami tiene unos referentes literarios nítidos, Kafka es uno de sus maestros; en la novela El Castillo, El proceso y La Matamorfosis están presentes en multitud de detalles. El protagonistarecibe, en El fin del mundo, recibe el encargo de leer en la biblioteca los cráneos de unos animales para asimilar sus sueños, por ejemplo, los personajes no tienen nombre, sino que se les nombra por su profesión, ¿no recuerda a Kafka? Pero en la novela está Alicia en el País de las Maravillas, la bajada a los infiernos de Dante, o El informe sobre ciegos de Sábato, también, la fascinación por la oscuridad y el mundo de Lovecraft con el culto de Cthculhu. Poco a poco vemos que afloran las lecturas de la literatura clásica occidental del autor, la música clásica y el jazz, y algún tema pop.
Las dos partes de la novela son dos mundos distintos, algo que le gusta a Murakami, contraponer dos visiones de la realidad, de la vida, como en Tokio blues que Naoko y Midori eran dos personajes tan distintos que la novela tenía ritmos diferentes si el protagonista estaba con una o con la otra.
Sin duda una de los atractivos de Murakami, aparte de los personajes sorprendentes, de la trama imaginativa, es la capacidad de contarlo bien, la prosa, la meticulosidad con la que narra los acontecimientos, sin que en ningún momento te parezca que está de más. Al contrario, lo insignificante cobra valor importante. La adjetivación precisa, las descripciones y los diálogos de los personajes son de una finura exqusita.
Tiene un comienzo un poco lento, desorienta al lector, hasta que una vez que estamos metidos en la narración, nos damos cuenta de que el vendaval Murakami nos ha arrastrado a otra aventura mágica, sorpendente, cómica en ocasiones y con una carga de profundidad en otras. No es una novela menos, sino una obra gigante, digna de un comentario no tan apresurado, más paciente, que refleje la inmensidad que la novela plantea: dos mundos paralelos, uno el Tokio de u futuro inmediato, que es despiadado y sometido a la ciencia bien y mal entendida, según por quién está al frente de las investigaciones; el otro "fin del mundo" es una ciudad amurallada misteriosa. La parte del fin del mundo es poesía, fantástica, pura literatura. En la segunda parte el protagonista lucha por sobrevivir en un mundo que sabe que no le pertenece, que se le acaba. Esta parte es la que contiene un viaje por las alcantarillas más propia de una mezcla de Sábato y Lovecraft que de un Tokio imaginable.
La reflexión final sobre la vida/muerte sin ser un planteamiento filosófico, es muy interesante y deja que la novela revolotee en nuestra mente durante varios días.
una obra interesantísima, como todas las de Murakami, se trata del veneno Murakami, que te atrapa y no deja que vueles solo.
Una delicia de novela.

El Don apacible de Mijaíl Shólojov (Libro I)
Cuatro novelas componen esta obra magna del socialismo soviético. La primera narra los acontecimientos a orillas del Don antes de la revolución de octubre.
Narra cómo vivían los campesinos de la Rusia presoviética, tratando de justificar la revolución, creo, ya veremos el volumen segundo.
Shólojov bebe de los realistas rusos en muchos aspectos, en la forma de narrar, en las descriciones atinadas, en la formación de personajes complejos que interactúan de forma magistral. Llama la atención la actitud brutal que tienen entre los campesinos, la crueldad con la que se tratan, en medio de las descriciones del Don llenas de lirismo, como lo es el amor que se profesan Grigori y Anixia.
Hay cierto costumbrismo cuando se demora en escenas de la vida cotidiana, narradas con ingenio y veracidad, buscando el lado más triste de la realidad, el peor destino de los personajes. Es la obra cumbre del premio nobel y una de las obras de cabecera del socialismo ruso.

Se hará un comentario más ajustado cuando se lean las siguientes partes.



Música: mientras que en la novela habanera hay boleros, en Murakami hay jazz y música clásica, en Shólojov tenemos que poner en el aparato algo épico del romanticismo ruso o alemán.

No hay comentarios: